¿Cómo son los suelos vinílicos?

Publicado el : 10/02/2022 16:55:11
Categorías : Construcción , Decoración

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En la actualidad, los suelos vinílicos o suelos de vinilo son una de las opciones de pavimento más demandadas en las viviendas, así como también en los comercios y en las oficinas. Su popularidad se debe fundamentalmente a una serie de características que convierten este tipo de material en una alternativa superior en comparación con otros productos que cumplen la misma finalidad. 

Sobre todo, se presentan como una solución idónea para renovar la superficie de cualquier estancia sin necesidad de realizar ninguna reforma. Pese a ello, pueden competir a la perfección con otros firmes que requieren obra en lo que respecta a dureza y resistencia. 

Características de los suelos vinílicos 

Este tipo de pavimento está formado por varias capas de distintos materiales, entre los que siempre se encuentra el PVC en combinación con otros, como la madera o la piedra natural. El recubrimiento exterior se consigue gracias a los textiles o los papeles decorativos, lo que permite que exista una gran oferta en cuanto a diseños se refiere. Además, se aplica un tratamiento protector para que la superficie resista a pesar de las pisadas, las manchas o los arañazos. 

Los suelos de vinilo se pueden encontrar en dos formatos principalmente: losetas vinílicas de diseño (LVT) y vinilo en rollo. Aunque en ambos casos se utilizan los mismos componentes, el resultado que se consigue con uno y otro es distinto. 

El grosor de este tipo de pavimento suele oscilar entre 3 y 5 milímetros. Asimismo, en los últimos años, las versiones que más se venden son las de última generación que se caracterizan por presentar una mayor rigidez en comparación con la total flexibilidad de los que se fabricaban al principio.  

Ventajas de los suelos de vinilo 

Aunque los suelos vinílicos pasaron por una época de mala fama por ser un material plástico y resultar peligroso para la salud, a lo largo del tiempo se ha ido mejorando la calidad para eliminar este riesgo y ofrecer múltiples beneficios: 

  • Es una opción que se instala fácilmente sin tener que emprender ninguna obra ni corregir posteriormente las juntas. 

  • Resulta un aislante térmico y acústico muy eficaz cuando se coloca encima del suelo antiguo. 

  • Este tipo de pavimento es impermeable, por lo que es perfecto para las zonas donde existe un nivel de humedad continuo, como los baños, las cocinas o los sótanos. 

  • Dado que el PVC es el principal componente de los suelos de vinilo, una de las ventajas más importantes es su durabilidad. Estas superficies pueden llegar a mantenerse intactas durante un periodo de hasta 25 años gracias a su gran resistencia frente a los golpes y los roces, aunque ello también depende de la calidad y del mantenimiento que se realice.

  • Al tratarse de un material fundamentalmente plástico, el firme es capaz de absorber la fuerza cuando se cae algún objeto y evitar desperfectos en el mismo. 

  • Se trata de una alternativa muy agradable al tacto de la pisada que, además, ayuda a crear un espacio más confortable. 

  • La amplia oferta que existe en el mercado permite elegir el tipo de suelo que mejor se ajusta a las preferencias. Por suerte, hoy en día es posible encontrar pavimentos vinílicos que imitan diferentes materiales convencionales, como la piedra, la madera o la porcelana. 

  • Con este pavimento no hay riesgo de sufrir las consecuencias de la molesta electricidad estática. 

  • Son perfectamente compatibles con los suelos radiantes, ya que sus propiedades no se alteran como consecuencia de estar en contacto con el calor de forma directa.

  • Es un material 100 por 100 higiénico que previene la aparición de hongos y moho en la superficie. 

Desventajas de los suelos vinílicos 

Al igual que ocurre en cualquier otro producto, en el caso de los suelos vinílicos también es importante tener en cuenta algunos inconvenientes: 

  • Es fundamental que la superficie sobre la que se vaya a instalar este material esté perfectamente nivelada. En caso contrario, los defectos suelen ser bastante visibles. 

  • Presentan muy poca resistencia al calor, por lo que cuando las temperaturas son muy altas, el suelo tiende a deformarse. 

  • Si se elige un firme de vinilo de alta calidad, el precio que se debe pagar es bastante elevado en comparación con otras alternativas que también ofrecen plenas garantías. A grandes rasgos, el coste oscila en torno a 10 euros cada metro cuadrado, a lo que se debe sumar el importe de los complementos (rodapiés, dilataciones, etc.) y de la mano de obra. 

  • En el supuesto de que este pavimento esté colocado en una zona donde la luz del sol llegue de forma directa todos los días, a corto plazo tiende a perder su color original. Por este motivo, se desaconseja su instalación en terrazas o porches. 

  • Se trata de un material en el que no se pueden realizar arreglos cuando se daña. En su lugar, es preciso sustituirlo por completo. 

  • Pese a ser un pavimento muy resistente, no es recomendable colocar mobiliario pesado encima, así como tampoco arrastrar ningún objeto que pueda dejar marcas. 

¿Dónde se pueden colocar los suelos vinílicos? 

Teniendo en cuenta las características de los suelos de vinilo, es viable colocarlos en cualquier estancia de la vivienda, salvo en aquellas zonas en las que la incidencia del sol sea directa. Además, este tipo de pavimentos se pueden instalar tanto en superficies horizontales como verticales, así como sobre revestimientos antiguos, excepto si se trata de moqueta, madera o tarima que pueden obstaculizar el montaje del material vinílico. 

Dado que dos de las principales particularidades de este firme son la durabilidad y la resistencia al agua, los espacios donde más se recomienda ubicarlo son los baños y las cocinas. Junto a estos lugares, también se puede aprovechar su gran potencial decorativo en los dormitorios y el salón. 

 

Limpieza y mantenimiento de los suelos de vinilo  

Una de las ventajas más destacables de este suelo es su facilidad a la hora de limpiarlo. Para conseguir que se mantenga intacto no es preciso realizar demasiados cuidados, lo que facilita en gran medida las tareas domésticas del día a día. 

Para asegurar un mantenimiento adecuado tan solo es necesario barrer de forma habitual y pasar una mopa o una fregona humedecida en agua y algún producto de limpieza común, salvo que contenga disolvente. Durante el proceso, no existe ningún riesgo si se añade un exceso de líquido, aunque conviene recogerlo para evitar accidentes en casa. 

Por otro lado, se pueden realizar pequeños arreglos en caso de que se produzcan rayones o grietas de reducida envergadura. Para ello, se encuentran en el mercado unos packs con masilla de distintos colores, la cual se coloca sobre el suelo disimulando los desperfectos. En el caso de que los daños sean demasiado grandes, este remedio no es adecuado y, en su lugar, suele ser necesario sustituir la pieza completa. 

Consejos para instalar un suelo vinílico 

La instalación de los suelos vinílicos varía según el tipo de producto y el tamaño de la habitación. En la mayoría de los casos, el montaje suele realizarse mediante un sistema de clic, autoadhesivo o de manera autoportante. 

En cualquier supuesto, existe una serie de recomendaciones que conviene tener en cuenta antes de colocar un pavimento de esta clase: 

  • Es primordial que el suelo esté totalmente limpio, seco y nivelado. En este último caso, si no fuera así, es preciso añadir una pasta niveladora que permite eliminar desniveles de hasta 10 milímetros. 

  • Además de comprobar que la superficie está llana por completo, también es recomendable que esté uniforme sin ninguna irregularidad, como por ejemplo la que presenta el hormigón. 

  • Siempre se deben considerar posibles ajustes durante el trabajo, por lo que conviene adquirir más cantidad de material del que se había previsto.

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