El lasur para proteger la madera

Publicado el : 30/11/2021 17:30:22
Categorías : Bricolaje , Trucos de bricolaje

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La madera es un material natural que suele ir cambiando en función de la temperatura y otros agentes externos, como la humedad o la incidencia del sol. Su apariencia no es el único aspecto que se puede ver afectado, sino que el interior también puede sufrir el ataque de termitas y otros insectos. Por ello, es imprescindible proteger la superficie, sobre todo si se trata de mobiliario que está ubicado en espacios exteriores, donde el deterioro suele ser mayor. 

En la actualidad, existe una gran variedad de productos con los que se consigue cuidar la madera, así como mejorar su estética y durabilidad. Uno de ellos es el lasur que está especialmente indicado para los muebles que se encuentran a la intemperie de forma continua. 

¿Qué es el lasur? 

El lasur es un tipo de tratamiento que se aplica sobre madera de exteriores fundamentalmente. Está compuesto por resinas elásticas que se disuelven con agua o disolvente y está disponible en diferentes acabados (satinado, mate o brillo). 

Su principal particularidad es que penetra por completo en los poros de la superficie. Esto significa que este producto no actúa formando una capa aislante, sino que permite que el material respire y evacúe la humedad que pueda tener acumulada. De este modo, se consigue una máxima penetración y protección. 

A nivel estético, el lasur no aporta ningún color a la madera, sino que respeta por completo su apariencia natural. Asimismo, es una solución idónea para evitar que aparezcan zonas hinchadas o curvadas como consecuencia de un alto nivel de condensación. 

Características del lasur como protector de la madera 

Este producto se caracteriza por ofrecer las siguientes ventajas una vez aplicado:

  • Dado que el lasur permite que los poros de la madera se mantengan abiertos, se minimizan las probabilidades de que aparezcan grietas. 

  • Confiere una gran resistencia frente a los factores climáticos, sobre todo la humedad y los rayos del sol. 

  • Aporta propiedades insecticidas y fungicidas para evitar el ataque de hongos e insectos. 

  • Es un producto muy flexible, lo que permite adaptarse a los cambios en la madera sin provocar daños. 

  • Su acabado natural permite realzar el encanto de la madera, destacando las vetas que recorren su superficie. 

  • Disminuye el nivel de mantenimiento que se debe realizar sobre la madera, ya que el lasur consigue que se mantenga intacta durante varios años. 

  • Tiene propiedades hidrófugas para proteger el material frente al agua. 

¿Cómo se aplica el lasur? 

En primer lugar, debe tenerse en cuenta que el lasur solo se puede aplicar sobre la madera sin pintar. Por lo tanto, el proceso es el siguiente: 

  1. Es importante preparar adecuadamente la superficie, lijando si fuera necesario y eliminando cualquier resto de polvo o suciedad que exista. Además, si está húmeda por cualquier motivo es necesario esperar a que esté completamente seca. 

  2. Una vez que la madera está libre de pinturas o residuos, se puede aplicar el lasur utilizando una brocha o un rodillo. Es recomendable distribuir este producto siempre en el sentido de las vetas. 

  3. Para conseguir un resultado perfecto, suele ser necesario dar dos o tres capas, respetando los tiempos de secado que indica el fabricante entre una y otra. Después de la primera o la segunda mano no es preciso lijar. 

¿Qué mantenimiento necesita una madera tratada con lasur? 

La aplicación de lasur sobre la madera facilita en gran medida su mantenimiento. Para los cuidados diarios tan solo hay que limpiar el polvo u otra suciedad que pueda causar estragos en la superficie. 

Más allá de esa tarea, no es necesario volver a renovar el producto protector hasta que no hayan transcurrido 5 años aproximadamente. Según el estado en el que se encuentre la madera, no será preciso lijar o decapar antes, sino directamente aplicar el líquido. 

¿Qué diferencia existe entre el lasur y el barniz? 

Tanto el lasur como el barniz son unos tratamientos cuyo objetivo es proteger la madera. El primero de ellos está especialmente indicado para superficies que se encuentran en ambientes exteriores, mientras que el segundo cumple mejor su cometido si el objeto se encuentra en el interior. 

Dado que el barniz lo que hace es crear una capa sobre la madera, se pierde la elasticidad que se necesita para adaptarse a los cambios de expansión o contracción que se producen en el exterior. Por lo tanto, si se trata de mobiliario expuesto es preferible decantarse por el lasur que evita las deformaciones y asegura una mayor durabilidad a la intemperie.

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